Silfo

Silfo llegó de un poblado gitano, con una pata partida. Desde entonces estubo en una casa de SOS Felinos. Tras amputarle la pata trasera izquierda, se quedó sin ser adoptado. Fue un gato independiente y sereno, fue tranquilo, se pasaba el dia buscando el sol para siestear.

Álbum completo en Facebook