Sexo: Macho
Se encontró en la calle, en una colonia felina intentando salir adelante, asumiendo su abandono.
Lo encontraron cojeando, lo operaron de una cadera y ya está bien, y anda con normalidad. La vida en la calle, después de un abandono, es dura y la mala alimentación puede pasar factura a un gato joven como él. Pero ahora, cuidado y con buena alimentación ya está totalmente recuperado.
En casa, pese a todo lo sufrido, es muy bueno, pero que muy bueno.
Esta aprendiendo a jugar, y ya tiene sus juguetes favoritos. Y se lleva fantástico con Gaspar, que es un cansino.
Le gustan los mimos. Al principio le costó confiar, demasiados cambios para él, pero una vez que se ha relajado ha mostrado su naturaleza sociable y es una maravilla comprobar cada gesto de agradecimiento.
Se entregará con el protocolo veterinario adecuado a su edad




