¡Adoptada 28 de diciembre de 2022!
A Nalavis la cogimos de la rueda de un coche. No sabemos de dónde vino, si se perdió cerca de allí o si vino dentro del motor del coche. Sólo escuchamos sus maullidos, agudos y que no paraban. Después de un rato, tuvimos suerte y pudimos cogerla.
Es una cachorrilla muy buena, no para de correr, jugar y luego se sube encima de la persona que la ha acogido a ronronear hasta que se queda dormida. Se lleva muy bien con otras gatas así que nos gustaría que no perdiera esa suerte de compartir su vida con otro felino.
















