El 5 de octubre de 2019 ha sido el día de la despedida, hasta siempre Yoda.
Actualización junio 2019: cada día está mejor, sus problemas han ido mejorando con la medicación, pero sigue necesitando un hogar definitivo.
Yoda fue rescatado en la calle siendo muy cachorro, herido en la cabeza por lo que parecía con bastante seguridad un mordisco de perro. Su estado era grave y le tuvimos hospitalizado en una clínica veterinaria muchos días. Le han quedado secuelas neurológicas tales como convulsiones y pérdida de visión casi total. Está en tratamiento con especialista en neurología. Por lo demás es un gato feliz, risueño, muy cariñoso, muy curioso todo lo cotillea. Observar su alegría, su curiosidad, y cómo juega es una maravilla !!!.
Toma medicación para no tener convulsiones: una pastilla cada 8h y otra cada 12h
Él no se siente ni más ni menos que ningún gato, no ve pero tiene exactamente las mismas ganas de vivir, de ser feliz y de recibir cariño que los demás. Ojalá todas las personas le sintiéramos como él se siente a sí mismo, sin complejos.









