Hoy nos gustaría comenzar el día creando conciencia de la importancia que tienen, para el desarrollo de nuestra labor y la vida de animales abandonados, las adopciones responsables y para ello nos gustaría recordaros especialmente el caso de JANIS.
Janis llegó a nuestras manos completamente aterrada y en unas condiciones penosas, muy mal alimentada, con el pelo ralo, sin brillo, envuelta en un hedor a macho sin esterilizar insoportable y sin ninguna confianza en el ser humano… pero su vida ha cambiado mucho desde entonces.
Nos costó mucho trabajo sacarla adelante porque huía de las personas, cada vez que nos acercábamos a ella temblaba, sus ojos reflejaban pavor, se tornaba incapaz de mover un solo músculo quedando agazapada y puro hueso escondida tras el rascador… aún así la gata era sociable con otros gatos, era, evidentemente, que no quería ni ver a las personas. Y es que Cuando JANIS llegó a nuestra asociación lo hizo en un estado de estrés y ansiedad máximos. Venía de vivir en unas condiciones insalubres, con otros veinte gatos más, desentendida, falta de cuidados y cariño, tras haber parido en alguna que otra ocasión y muy, muy delgada.
En su casa de acogida ya no sabían qué hacer con ella pues se estaba dejando morir en un rincón, no quería comer ni beber ni interactuar, llegando a desesperar a la mami provisional, que probó todos los métodos habidos y por haber (música relajante, compañía, flores de Bach, psicología felina…) para intentar socializarla, relajarla y confiarla…pero no hubo manera. Simplemente es que, JANIS, no quería vivir. No respondía ni a la comida más sabrosa ni a los mimos ni a la ayuda de sus dos compañeros de acogida; y así estuvo durante semanas, por lo que temíamos que no llegase una adopción conveniente para ella o bien nos la pudieran devolver; hasta que apareció una persona comprometida que le ofreció a JANIS un hogar colm
ado de cuidados y comprensión.
Tras un período largo de tiempo viviendo bajo la cama de su nuevo hogar, rechazando las caricias y el contacto humano progresivamente la gata fue tomando confianza y saliendo de vez en cuando de su guarida (al principio sólo por las noches) a investigar… por pura purita curiosidad felina
La paciencia de su adoptante se tornó infinita, desesperando en muchas ocasiones pero nunca tirando la toalla. JANIS lo merecía, no podía seguir sufriendo.
Nuestra adoptante proyectó un maravilloso plan de actuación con ella cuyo resultados dieron sus frutos meses más tarde de la mejor manera. Se abasteció bien de feliway y de flores de Bach y le fue abriendo los espacios de su hogar de forma gradual para que la gata no se viera aún más abrumada y superada por la nuevamente NUEVA situación. Todo sin agobiarla, sin atosigarla, sin exigirle los ronroneos que todo adoptante desea escuchar desde el minuto uno, desde la distancia y muy prudentemente se iba acercando a ella un poquito más, cada día… hablándole, haciéndole compañía, dedicándole su atención e interés con todo el cariño. Informándose y leyendo casos para ayudarla y con muchísimas ganas de entenderla a ella y a su comportamiento y necesidades, asumiendo la difícil responsabilidad de quererla tal y como ella era…
De esta forma y con ayuda de la mejor alimentación, sus juguetes (por fin JANIS tenía un arenero para ella sola!!!) y el cariño de sus otros hermanitos de adopción y muy poquito a poco la gata no sólo ha recuperado su salud, su belleza natural y las ganas de vivir si no que, pasito a pasito y con mucho amor, paciencia y dedicación su nueva familia ha conseguido convertirla en un peluchito mimoso y ronroneador… lo cierto es que, pasado el tiempo, nos cuesta reconocer aquel saco de huesos y pellejo mal avenido que era este animal debajo de esta nueva manta de pelo denso y sedoso que luce ahora y, sobre todo, ese brillo en sus preciosos ojos azules y su expresión de amor, tímidez y agradecimiento… nuestro pequeño pumita ❤️ Gracias por no rendirte y no dejar de luchar. Nos habéis dado una lección de vida
Por eso es tan importante que seamos rigurosos en los procesos de adopción y que las personas que quieren adoptar muestren un verdadero compromiso e interés en ayudar al animal. No nos conformamos con menos. Son estos los resultados que buscamos y el motivo que nos empuja a seguir trabajando duro por ellos.
A día de hoy Janis es sociable, sigue discreta y le gusta llamar la atención con maulliditos leves, pero ya vive feliz con dos hermanitos más, también rescatados de su triste destino, come de maravilla, adora el agua fresca en su platito y se ha convertido en una auténtica preciosidad felina… Y hemos descubierto que le encantan las cajas y la compañía humana!!! Le gusta dar topetazos suaves con su cabecita y si…Quien lo hubiera dicho!!??
Así que no lo dudes más! Decídete! Comprométete! Salva una vida!! Tienes muchos peludines esperando… Adopta un gatito! Te verás inmensamente recompensado en el amor y lealtad de sus miradas!!

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