Cada día muchas mujeres cambian el destino de los gatos que nadie ve, sin pedir nada a cambio.
Son las que haga frío o calor salen de noche a alimentar sus colonias, las que paran los coches al ver un gato atropellado, las que acogen en su casa aunque ya no quede espacio, las que preparan biberones para gatitos de apenas unos gramos, las que limpian heridas, las que responden mensajes de ayuda a cualquier hora.
Voluntarias, colaboradoras, casas de acogida, alimentadoras de colonias, adoptantes, mujeres comprometidas que dedican su tiempo, su energía y muchas veces su corazón entero a mejorar la vida de los gatos que más lo necesitan.
En este 8 de marzo las queremos felicitar y dar las gracias a todas las que de una forma u otra hacen del mundo un lugar un poco mejor para los gatos.
Porque cada gato salvado es la prueba de que alguna persona decidió que su vida importaba.
Y muchas veces, esa persona es una mujer.
Felicidades a todas las mujeres, en especial a las que con sus manos salvan vidas.


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