Dos noticias que estos días nos llenan de satisfacción: El cierre de la Escuela de Tauromaquia de Batán, ayer 24 de enero de 2018, y la nominación al Oscar a la mejor película de animación «Ferdinad» de Carlos Saldanha sólo un día antes, el 23 de enero.
El Equipo de Gobierno de Ahora Madrid ya había retirado la subvención nominativa, pero no ha sido hasta ahora que han podido cerrar la Escuela al expirar el contrato público. Otro paso más hacia el fin definitivo de la tortura, de la violencia humana hacia los animales. ¡¡Alegría!!!
La nominación al Oscar de la película Ferdinand, basada en el libro infantil Ferdinando el toro de Munro Leaf, no es sólo alegre por la transcendencia antitaurina de la obra, es pura emoción por el resarcimiento a un autor y a un momento de nuestra historia. Toda una concepción de vida que estuvo prohibida en este país y que un director brasileño nos devuelve otra vez.
Queremos a los toros tal como son, pacíficos y vivos, sensibles y dignos. Y queremos una sociedad igualmente sensible y pacífica y que gaste el dinero de todos en la verdadera cultura y el auténtico arte para los jóvenes. Cuesta avanzar, pero en ocasiones una buena noticia nos llega por partida doble.
La polémica que la decisión de Carmena y su equipo ha generado, al igual que el rechazo al transfondo ideológico de la obra de Munro Leaf, son exponentes del mismo cambio al que algunos «no tan valientes» se oponen. Porque el valor y la valentía es la de quien defiende la igualdad y los derechos de todos los seres.

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